Profesionales digitando gran parte de la consulta en vez de dedicar ese tiempo a evaluar y decidir.
Jornadas que se extienden porque las notas se completan al final del día.
Sensación de carga médica constante…

Durante la consulta, la IA escucha la conversación entre el profesional y el paciente, genera la transcripción y la ordena automáticamente en los campos de la ficha clínica. El médico solo revisa, ajusta si es necesario y firma.

Cirugías previas, comorbilidades, medicación crónica.
Dolor, control, examen de rutina, seguimiento de patología crónica, etc.
Diagnósticos actuales y antecedentes de patologías relevantes.
Reacciones a medicamentos u otros factores de riesgo.